Bienvenidos...

Que el agua no deje de fluir, que el viento no deje de soplar, que la marea no deje de subir, que las palabras no abandonen mi hogar...

viernes, 5 de julio de 2013

Querida yo

Querida yo;


No me había decidido a escribirte hasta hoy a pesar de que llevaba mucho tiempo deseando hacerlo. Hoy comienza una nueva etapa en tu vida. Te preguntaras que ha cambiado en las pocas horas de sueño de las que has disfrutado. Qué habrá pasado para que algo sea distinto. He de confesarte que nada. Todo sigue igual, pero hoy comienzas de nuevo. Y todo porque quiero sacarte una sonrisa.

Llevas mucho tiempo repugiada en tu propia mente, dando cuentas de todos los problemas. Llevas un tiempo que no te sientes tú misma, que notas que las cosas han cambiado y no te gusta. Te estás preguntando que fue de la María que tanto te gustaba.  Donde está esa niña tonta, pija y despreocupada de su imagen, el nerviosismo hecho carne, la sonrisa en su belleza. Donde están las tonterías, los agobios, las cosas de niña pequeña. Donde se han escondido la responsabilidad y los estudios, la inteligencia y el esfuerzo. Donde se ha metido tu vida. Te estás preguntando porque no te sientes tú, porque notas que lo has perdido todo, que ha fallado en tu vida. No paras de decir que ya no encuentras ni las palabras exactas en cada momento.

Nada te relaja. Ni un buen libro ni siquiera la capacidad de soñar. Tus planes de vida han cambiado y las cosas te dan mucho miedo. Te sientes rota y engañada. La decepción es contigo misma y buscas cambiar de aires. Todo duele, lo sabes. Notas que no eres importante para ti misma ni que decir de los demás. Esa alegría que derrochabas es efímera y estás continuamente agobiada. Te mueres de ganas por volver a ser tú.

Sin embargo, te confieso que me has sorprendido. Te has vuelto fuerte, María. Una vez más has sido capaz de encajar las cosas y seguir aunque te estás muriendo de pena y dolor por dentro. Que no lo noten. Necesitas un cambio de aires, desconectar, cambiar pero sabes que no puedes hacerlo. Sabes que tienes que cambiar y ya habrá tiempo de hacerlo. Te volverás a enamorar y vendrá alguien que sepa quererte. No desistas en el amor, como eres gustas solo es que no has tenido suerte. A Él vas a quererlo toda la vida, solo hay que aprender a vivir con ello. No lo dejes marchar porque seguramente el también quiera tenerte y seas especial, que le faltes cuando no estés. Lo dicho, no desistas.

Siempre has conseguido aquello que te has propuesto. Has tenido grandes éxitos de los que solo tú sabes disfrutar del sabor de la victoria. ¿Qué recuerdas si te digo “Graduación”? Sí, aquel momento en el teatro cuando tras las horas de estudio interminables el jefe de estudios anunció tu nombre. Cuando fuiste a ver las notas de inglés nada más terminar el curso el pasado año. La sensación al ver a tu padre más que orgulloso. No eres inteligente, nunca lo has sido pero has sabido ordenarte a ti misma y sacar provecho de tus puntos más fuertes. Eso es lo que te hace grande. Tienes una mete en tu mente, todos la conocemos y yo que soy tú se que vas a ser capaz de ello. En unos años nada será lo mismo.

En cuanto a que eres diferente es lógico. La gente cambia. Has llevado situaciones y has conocido a personas que te han hecho ver las cosas de manera distinta. Pero no eres diferente. Eres mayor. Eres más madura y piensas más las cosas por lo que te das más pie a pensar en lo que no debes. Tu mente y tú sois iguales. Eres igual y distinta pero como eres está bien.


Así que te hago esta carta para calmarte, para quitarte todos los problemas, para que te des cuenta que las cosas no siempre han salido bien y mira donde has llegado. Esta carta debe de servirte para seguir siendo aquello que más te gusta; ser María. Tienes nuevos retos y eres muy grande. ¡Vamos arriba, pequeña!