- He visto en tus ojos,
- en esa fría mirada,
- una ráfaga de ternura;
- conmovedora y amarga.
- He creído ver en ti
- dos facetas que se igualan,
- la cara y la cruz
- de una misma estampa.
- He sufrido tu hielo,
- tu indiferencia y desgana.
- He sentido tu calor,
- tu amor y tus ganas.
- He pasado contigo
- momento de lágrimas,
- una felicidad sin precedentes
- y momentos que se guardan.
- He estado contigo
- de día, de noche y de madrugada
- pasando las horas
- sobre ti recostada.
- He mendigado tus besos,
- sorprendido con tus gestos,
- recibido tus abrazos
- y esperado tus palabras.
- He observado tus sueños,
- acariciado tu espalda,
- enredado en tu pelo
- y aguardado tu llegada.
- He pasado los días
- sin querer que esto pasara
- y ha pasado sin remedio
- y esperando que pasara.
- He visto en tus ojo,
- una luz, una mirada,
- que ea oscura y brillante
- y que ha robado mi alma.
María Ortiz