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Que el agua no deje de fluir, que el viento no deje de soplar, que la marea no deje de subir, que las palabras no abandonen mi hogar...

jueves, 18 de agosto de 2016

Si te vas a enamorar de mí...

Si te vas a enamorar de mí, ten en cuenta la complejidad de mi personalidad y la bipolaridad de mi carácter. No quiero asustarte, solo que sepas apreciar cada gesto que cambie por ti. Si vas a enamorarte, tienes que aceptar la disparidad de gustos pues lo mismo un día te pongo a ver la recogida de la Macarena que te monto un maratón de Harry Potter y estás seis horas pegado al sofá.

Si vas a hacerlo, acepta que mi simpatía comience con una taza de café. Debes saber que mi malhumor suele tener, principalmente, tres causas: hambre, sueño y frío. Sí, exactamente como los niños chicos. Si se mezclan los tres, aléjate de mí pues puedo explotar con cualquier cosa. Debes aceptar que te corrija en el lenguaje o que de algún apunte histórico-artístico de lo que estemos hablando. Soy humanista, no puedo evitarlo. Debes saber que mi profesión es rara. Los archivos son complejos. No te metas con ellos o comenzaremos una discusión en bucle.

Hablando de discusiones, yo siempre quiero llevar la razón. Soy Tauro por lo que llevo en la sangre cierta cabezonería. Si la discusión llega a un punto de no retorno, para. Déjame que se me pase, lo olvidaré a los pocos segundos y querré volver a la normalidad. Si no paramos y llegamos a más, se me recupera muy fácil. Tráeme chocolate y una buena película. En los primeros minutos ya me habré abrazado a ti.

Eso me recuerda que tengo dos grandes obsesiones. La primera es el chocolate. Lo evito comer con tal de no ganar kilos pero es mi gran perdición. Me gustan todos, de todas clases. La lectura es la segunda, acepta que quiera tener una biblioteca en casa y te harás conmigo. Repisas y repisas llenas de libros y un cómodo sofá. Si te vas a enamorar de mí, acepta, respeta y comparte mi mayor pasión/obsesión: La Semana Santa.

Lo cofrade no se reduce a los siete días que tiene la Semana Mayor. Si sale la patrona de un pueblo, voy a querer ir. Si hay besamanos, voy a querer hacer una ruta. Acepta que el kilometraje del coche se nos vaya de pueblo en pueblo. Iremos pasando de un santo a otro y cuando creas que no hay más siempre encontraré dónde poder escaparnos. Se parte de mi vida cofrade, vive conmigo la Hermandad, enamórate de mis locuras y entiende mi amor por los pregones. Hazte la idea de que mi mayor amor reside en el corazón del Amparo. De esta forma, nuestra vida será perfecta.

Si te vas a enamorar de mí, hazlo de cada rincón de mí y hazlo cada día. Si consigues enamorarte, a pesar de todo, me entregaré a ti por completo. Lo normal es que ya me haya enamorado y haya conseguido hacer lo mismo contigo. Solo es una advertencia de que soy irresistible.


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