Para mi las palabras tienen un valor especial. Me gusta jugar con ellas y tenerlas como un tesoro. Para mi las palabras son bellas y me gusta regalar esa belleza a los demás. Por este motivo, quiero regalarte mis palabras como hago cada día, como llevo haciendo desde siempre. Sabes que no puedo hacerlo de otra manera. ¿Qué le regalo a aquel que me da un motivo para seguir cada día?¿qué le digo a aquel que me deja sin palabras?¿qué le digo a aquel que ya se lo he dicho todo?
No puedo desvelar un secreto, no puedo publicar una confesión, no puedo evocar recuerdos. Porque eso ya es una cotidianidad, un vocero, un hecho conocedor. Sin embargo, puedo hablar a mis sentidos y ponértelos aquí a modo de felicitación o puedo darte las gracias por mil y un hechos que me han dado la felicidad O por otra parte, puedo pedirte perdón por mis malas palabras, mis malas acciones, mis malos modos y el sufrimiento que he podido provocarte.
En mis oídos reposa mi debilidad; tu voz. Tu voz tiene un poder de tranquilizarme que aunque no lo creas, casi nada más lo tiene. Tu voz me saca un sonrisa, me adelanta tu presencia, me hace sentirte conmigo. Tu voz me debilita todos los sentidos cuando cantas. Cuando de ti sale esa melodía me conquista una y otra vez. He de confesarte que en largas noches de nervios e insomnio aprovecho tu voz para relajarme. Mis ojos se vuelven espejo, me gusta contemplar los innumerables momentos que me otorgas. Contemplar tu semblante y meditar, sentirme afortunada por lo que tengo y preguntarme una y otra vez a causa de que decidiste estar conmigo pues no merezco tanto. Mi olfato se mueve por tu olor, me vuelve loca. Pero no pienses mal, la locura es parte del amor y que pueda olerte es sinónimo de tenerte cerca y eso me gusta. Espero poder oler siempre a ti, quería decir que has aceptado el reto de estar conmigo. Me gusta besarte, siempre me dio miedo pensarlo y nunca quise hacerlo, pero el gusto no es tonto y al probarlo me advirtió que me equivocaba y que si hubiese que elegir ya había decisión tomada. Y que decirte del tacto,...no. No es el tacto. Son los abrazos. Si quiero algo de ti son los abrazos. Los quiero para toda la vida. porque tus abrazos me han dado de paz y consuelo hasta felicidad y sonrisas. Son otro mundo.
Sabes, te acabo de poner cursiladas que quizás no tienen nada que ver con que crezcas un poco más a mi lado. Sin embargo, quiero que te des cuenta de todo lo que me hace sentir después de aquella confesión introvertida en tu habitación. Que tengo que darte gracias por todo lo que me regalas cada día, por esas palabra, por ese cariño. Por no sucumbir al mundo y seguir contigo a pesar de todo el mal que te he provocado. Gracias por quererme.
Espero poder regalar palabras y felicidad hasta el fin del mundo. No sere más empalagosa, lo prometo.
Te quiero con locura, Dani.
¡FELIZ 19 CUMPLEAÑOS, CARIÑO!
No hay comentarios:
Publicar un comentario