No penséis que soy una egocéntrica ni mucho menos una niña creída por lo que voy a comentar hoy. Simplemente, he mantenido una conversación muy interesante con alguien que a penas me conoce y que me ha hecho llegar una serie de comentarios sobre lo que el mundo ve de mi. Me ha parecido tan interesante que sigo dándole vueltas en mi mente. Resulta que en el intento de estrechar una relación de amistad, esta persona en cuestión me ha hablado de mi pareja y de que Él piensa que tengo algún que otro admirador. Sospechas que yo ya poseía. A todo esto, yo replicaba entre un mar de dudas que no me explicaba como podía ser que tantas personas se fijaran en mi pues no actúo de manera diferente ni tengo ningún propósito, simplemente, soy así. Le comentaba que siempre pensé que iba a ser de esas personas que terminaban sin su media naranja.
En un punto de la conversación, me confesó que Él se había fijado pues parece que tengo un cartel luminoso me hago notar. Sin embargo, en ningún momento había sentido nada por mi; solo le llamaba la atención. Decía que lo que más llamaba de atención era mi carácter Un carácter abierto y burlón que hacia agradable la compañía. El hecho de estar siempre hablando y acogiendo a tanta gente hacia que las personas quisieran pasar tiempo conmigo, ya que se se nota a leguas que no puede haber cosa más agradable que charlar conmigo. Que esté dispuesta a escuchar que se pueda mantener todo tipo de conversaciones, que haga reír o que me preocupe eran cosas que hace que la gente me quiera.
Otra de las cosas era mi sonrisa. Dice que me hago notar gracias a ella. Son las puertas de todos mis éxitos. Dice que es preciosa y que a veces, me pongo a sonreír de forma tonta y hago algo con la mirada que delatan a quienes me quieren. En cuanto a mi físico, no tengo un cuerpo diez como el lo llamaba sino que estoy bien. Sin embargo, algo mejor que mi cuerpo; mis ojos. Clásicos pero impactantes. Coincido con Él. Es lo que más me gusta de mi misma.
Por otra parte, cosas generales como mi forma de vestir, la capacidad que tengo de impresionar, mis estudios, mis logros,...son cosas que hacen que la gente me quiera y me vea como un buen partido. Ante todas estas cuestiones, no he sabido como reaccionar. No me siento atrayente, no me siento especial. Y no lo soy. Tan solo me gusta ser así. Me gusta que la gente note mi presencia, señal de que algo estoy haciendo bien.
Tú que no me conoces, ¿crees que hay algo?
Tú que sí me conoces, ¿crees que no?
Con una sonrisa y una mirada tonta, me despido.
María
No hay comentarios:
Publicar un comentario