Bienvenidos...

Que el agua no deje de fluir, que el viento no deje de soplar, que la marea no deje de subir, que las palabras no abandonen mi hogar...

domingo, 9 de diciembre de 2012

Quisera...

Quisiera poder decirte todo lo que ya te he dicho. Quisiera poder expresarte todo lo que ya he expresado. Quisiera poder contarte mis penas y mis halagos, mi logros y triunfos, mi alegrías y fracasos. Quisiera poder abrirme y a ti susurrarte lo que por mi mente pasa solo con mirarte. Quisiera poder hablar, como siempre, elogiarte por ser mi sustento cuando no tengo a nadie. Quisiera ser lágrimas al emocionarme solo con tenerte cerca, con ver tu semblante. Quisiera ser parte de ti, de tu alma, de tu calle, de esa capilla que te resguarda incansable. Quisiera ser querubín para poder escoltarte, quisiera ser angelito para poder anunciarte. Quisiera ser para ti una hija más, no destacable pero que al tenerme cerca el tiempo se pare y poder volver a decir mis cositas que nadie sabe. Quisiera ser una flor de tu jardín, una niña enamorada, un encaje de tu cara para poder acariciarte siempre que me entraran ganas. Quisiera ser tu pies, cargar con tu semblanza y poder llevarte hasta quien no te pueda ver la cara. Quisiera ser tu instrumento, de ti, abanderada y llevarte conmigo hasta que mi vida decaiga. Quisiera ser para ti lo que hiciera falta, con estar a tu vera ya no importa nada. Quisiera ser para ti, Amparo, mi madre Guapa, el centro de vida, mi dulce Esperanza.


Gracias, siempre Virgen María, por dejarme estar cerca de ti, mi por siempre Reina del Amparo. Pero hoy te doy las gracias por enseñarme a rezar con otro rosario, por el escalofrío de tenerte sobre mi cuerpo, por sentirme enamorada por un breve instante de tu bendita Esperanza.  

María 

No hay comentarios:

Publicar un comentario