Según una
profecia maya, el mundo tocará a su fin el próximo viernes. Se
acabará todo lo que hoy conocemos, lo que nos es familiar, lo que
nos rodea. Se nos romperá la rutina y pasaremos a ser nada. Todo se
acabará. Ya no habrá más lunes odiosos ni tendremos que ir a
clase. Se acabo el pasar demasiado frío o demasiado calor. Se
acabaron las preocupaciones y los problemas. Las obligaciones y los
que haceres diarios. Ya no tendremos que ir a trabajar ni decidir que
nos ponemos. No habrá planes de futuro ni problemas económicos. El
dinero no valdrá nada. No nos tendremos que levantar temprano, ni
abandonar con pena la cama. Podremos dejar todo lo que nos molesta a
un lado; políticos, sociedad, dinero, escuela,...
Pero también
a su vez lo perderemos todo. Todo lo que de verdad nos gusta. Ya no
habrá más momentos de risas, ni conversaciones expectantes hasta la
madrugada. Ya no podremos disfrutar de un libro o ver esa película
que tanto nos apetecía ver. No podremos tomar más fotos que nos
evoquen a un recuerdo. No habrá lágrimas de emoción, ni nada que
nos haga sentir. No conoceremos el mundo, ni podremos viajar. Las
personas que debían aparecer en el camino nunca nos la
encontraremos. No obtendremos los logros que nos venían impuestos ni
volveremos a sentir la libertad. No nos sentiremos orgullosos. No
habrás más abrazos. No podremos enamorarnos, ni besar a la persona
amada. Se nos acabará el sonreír. Perderemos todo, nuestra razón
de vivir. El motivo de nuestra existencia.
Es obvio que
no creo que no pasemos del viernes, no tampoco que vaya a haber un
final que no podamos cambiar aun así la posibilidad de perder las
cosas hace que las valoremos aun más. Valora lo que tienes en tu
vida, lo que se te regala cada nuevo día. Valora esa palabra de
cariño, ese beso, ese abrazo. Si estás enamorado, no dudes en ir a
por esa persona pues cada minuto sin ella será un tiempo perdido. Si
tienes algo a medio hacer, terminalo y date la satisfacción del
trabajo. Si tienes sueños corre a cumplirlos, busca la manera de
llegar a tocas las estrellas si se te antoja. No le des más vueltas
a los problemas, todo tiene solución. Lo único que debes hacer cada
día es sentirte afortunado por lo que está por llegar. La felicidad
es lo importante. La felicidad es el motivo para seguir.
Perder mi
Hermandad, mis amigos, mi momentos con un buen libro, mis
pensamientos tirada en la cama, mi papel y boli, mi familia, el dulce
rostro de mi Madre Bendita de los cielos, el te quiero de sus labios,
el paseo en una tarde por la playa. El amor. Perder algo de eso si
que sería el fin del mundo. Nada que ver con lo que dicen los Mayas.
Que no se me
acabe el mundo si no me da antes la oportunidad de estar contigo.
María
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